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T.S. ELIOT – “Abril es el mes más cruel”

24 abril, 2020 - Poesía
T.S. ELIOT – “Abril es el mes más cruel”

T.S. Eliot (San Luis-EEUU 1888 – 1965 Kensington-UK). Uno de los poetas más grandes del siglo XX. Hablamos, más bien nos limitamos a acercar, de “La tierra baldía”, quizá su obra poética más deslumbrante (1920). Escuchamos un fragmento de la misma, “El entierro de los muertos”

“Abril es el mes más cruel, pues engendra
lilas en el campo muerto, confunde
memoria y deseo, revive
yertas raíces con lluvia de primavera…”

Así comienza este desgarrador, desconcertante y complejo grito que es La Tierra Baldía. Un descenso a los infiernos (Dante) en el que nos habla de la pérdida de raíces, de la deshumanización del hombre contemporáneo, tras el horror vivido en la Primera Guerra Mundial. En fin, un poema que no deja indiferente a nadie.

Para terminar, escuchamos un poema de Fernando Alcaine, “Pintada en el campus”, inspirado en el de Eliot, en su “Abril es el mes más cruel”.

Un lujazo. No os lo perdáis.

 


 

 

 

CRÉDITOS:

 

  1. TS Eliot – La tierra baldía. “I – El entierro de los muertos” – Traducción de José Luis Rivas – Voz: Manuel Alcaine – Música: Björk (Black Lake).
  2. Fernando Alcaine – Pintada en el campus – Música: Gabriel Fauré (Requiem)

 

 

 

 

 

 

LA TIERRA BALDÍA

Nam Sibyllam quidem Cumis ego ipse oculis meis vidi in ampulla pendere, et cum illi pueri dicerent Σίβυλλα τί θέλεις; respondebat illa άποθανείν θέλω[2]
Para Ezra Pound[3]
il miglior fabbro

 

I. El entierro de los muertos

Abril es el más cruel de los meses, pues engendra
lilas en el campo muerto, confunde
memoria y deseo, revive
yertas raíces con lluvia de primavera.
El invierno nos dio calor, cubriendo
la tierra con nieve sin memoria, alimentando
un hilo de vida con tubérculos secos.
El verano nos sorprendió llegando al Starnbergersee
con un golpe de lluvia; nos refugiamos en los soportales
y ya con el sol seguimos hasta el Hofgarten,
y nos tomamos un café y estuvimos charlando una hora.
Bin gar keine Russin, stamm’ aus Litauen, echt deutsch.
Y cuando éramos niños, estando en casa del archiduque,
él, que era mi primo, me llevó en trineo
y tuve mucho miedo. Dijo: Marie,
Marie, agárrate fuerte. Y abajo que fuimos.
Allá en las montañas te sientes libre.
Leo, buena parte de la noche, y voy al sur en invierno.

¿Cuáles son las raíces que agarran, qué ramas crecen
en esta basura pétrea? Hijo del hombre,
no puedes saberlo ni imaginarlo, pues conoces sólo
un montón de imágenes rotas, donde el sol bate,
y el árbol muerto no da sombra, ni el grillo alivia,
ni hay rumor de agua en la piedra seca. Sólo
hay sombra bajo esta roca roja
(ven a la sombra de esta roca roja)
y te mostraré algo diferente
tanto de tu sombra por la mañana corriendo tras de ti
como de tu sombra por la tarde alargándose hacia ti.
Te mostraré el miedo en un puñado de polvo.

Frisch weht der Wind
Der Heimat zu
Mein Irisch Kind,
Wo weilest du?

«Fue hace un año cuando me diste jacintos por primera vez;
me llamaban la chica de los jacintos».
—Pero cuando volvimos, tarde, del jardín de los jacintos,
tus brazos llenos y tu pelo mojado, no podía
hablar y la vista me fallaba, no estaba
ni vivo ni muerto, y no sabía nada,
mirando el alma de la luz, el silencio.
Oed’ und leer das Meer.

Madame Sosostris, famosa vidente,
tenía un fuerte resfriado, sin embargo
es conocida como la mujer más sabia de Europa,
y tiene una baraja maldita. Aquí, dijo ella,
está tu carta, el marinero fenicio ahogado.
(Son perlas lo que eran sus ojos antes. ¡Mira!)
Aquí está Belladonna, la Señora de las Rocas,
la señora de las situaciones.
Aquí está el hombre con los tres bastos, y aquí la Rueda,
y aquí el mercader tuerto, y esta carta,
que está en blanco, es algo que lleva a la espalda
y que me está vedado ver. No encuentro
el ahorcado. Temed la muerte por agua.
Veo multitudes caminando en torno a un anillo.
Gracias. Si ve a la buena de Mrs. Equitone,
dígale que traigo el horóscopo yo misma:
hay que ser tan prudente hoy en día.
Ciudad irreal,
bajo la neblina sepia del alba invernal,
una multitud fluía en el Puente de Londres; tantos,
nunca hubiera dicho que la muerte hubiera deshecho a tantos.
Exhalaban suspiros, cortos y espaciados,
y cada hombre fijaba los ojos ante los pies.
Fluían cuesta arriba y bajaban luego por King William Street
hasta donde Saint Mary Woolnoth daba las horas
con un sonido muerto en el repique final de las nueve.
Ahí vi a uno que conocía y le paré gritando: «¡Stetson!
¡Eh, estábamos juntos en los barcos de Mylae!
Aquel cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín,
¿ha empezado a brotar? ¿Florecerá este año?
¿O la repentina helada le ha malogrado el lecho?
¡Ah, mantén alejado al Perro, que es amigo del hombre,
o lo desenterrará de nuevo con las pezuñas!
¡Tú, hypocrite lecteur, mon semblable, mon frère!»

 

logo el vientre de los espejos-2

 

PINTADA EN EL CAMPUS

Dice Abril es el mes más cruel en rojo,
enfática, insolente
sobre el ladrillo crudo del Pabellón de Letras
desde hace un mes,
desde la Historia,
desde la Prehistoria,
desde la sangre inmemorial,
desde la misma médula del tiempo.

 

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