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Poetas aragonesas actuales – I

27 mayo, 2026 - Poesía
Poetas aragonesas actuales – I

(Grabación de los poemas interpretados por Trafulla Teatro en las IX Jornadas poéticas de Torrero-14 mayo 2026)

De entre las muchas poetas que tenemos por esta tierra, para este espacio hemos seleccionado solamente doce, es arriesgado hacer una criba así, lo sabemos, teniendo en cuenta que ponemos voz solo a uno de sus poemas. No pretendemos hacer una lista, ni decir quien de ellos o ellas es mejor. El modesto fin que perseguimos es acercarnos a su voz poética, ese latido vital que nos emociona e interpela. Prometemos hacerlo con muchas más, la poesía aragonesa actual es todo un lujo.

CARTEL Poetas aragonesas-cuadro

Créditos (Autor/poema/voz):

 

1 – Elisa Berna (Zaragoza, 1978) – Dejar la casa – (Voz: Elisa Berna)
2 – Álvaro Alcaine – (Barbastro, Huesca, 2001) – Vulnerant omnes, ultima necat – (Voz: Daniel Morabito)
3.1 -Olga Bernad (Zaragoza, 1969) – Miliciana – (Voz: Lola Orti)
3.2 -Olga Bernad (Zaragoza, 1969) – Todo – (Voz: Elisa Berna)
4 – Ángel Gracia (Zaragoza. 1970) – Carpe Diem – (Voz: José Luis Hernández)
5 – Francisco López Serrano (Épila, Zaragoza, 1960) – de ‘El extraño en que habito – (Voz: Pilar Julián)
6 – Estela Puyuelo (Huesca, 1976) – ¿Princesa en apuros? – (Voz: María José Sampietro)
7 – Carmen Ruiz Fleta (Zaragoza, 1978) – Que no te escondas – (Voz: Lola Orti)
8 – Almudena Vidorreta (Zaragoza, 1986) – Injerto – (Voz: Daniel Morabito)
9 – Carmen Aliaga (Zaragoza, ?) – de ‘Jaula de grillos’ – (Voz: María José Sampietro)
10 – Inés Ramón (Buenos Aires, Argentina, 1962) – Sin culpa – (Voz: Elena Parra)
11 – María Pilar Benítez Marco (Zaragoza, 1964) – Do – (Voz: Manuel Alcaine)
12 – Omar Fonollosa (Zaragoza, 2000) – Los niños no ven féretros – (Voz: José Luis Hernández)

Ambientación musical: Lzn02 y Raúl Grillo – Jamendo (Licencia C.C.n.c.)
Montaje: Manuel Alcaine

 

Selección poemas:

 

01 – ELISA BERNA (Zaragoza 1978)

Dejar la casa

Llegué en invierno sobre un pájaro:
un pájaro que mentía,
del que caían plumas de otros
y otros cuentos.

Llegué, y he visto ahora
ojos más tristes que la muerte.
Hombres gritando como tumbas
descubiertas por el hambre.
He visto. Sí.

Y no amé nada a mi paso.
¡Lo siento tanto!
Debía dejar el frío
fuera de los ojos;
urgía morder un hueso
lejos de sus bocas;
llorar ceniza;
perder el eco;
hundir la sed.

Lo siento.
La culpa es de un pájaro
que mentía. Mentía y volaba
cielos de otros.
Mira, el invierno ha llegado.
Es una casa llena de plumas.

 

02 – ÁLVARO ALCAINE (Barbastro 2001)

VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT

-La lengua latina prestigia nuestra muerte
MANUEL VILAS-

Es el tatuaje de los relojes.
El símbolo arrabalero de un Dios
bastante pelma.
El verbo hecho agonía.
La agonía hecha latinajo.

Significa dolerse cada día.
Significa jugar al pilla-pilla
con el tiempo,
pillarnos los dedos,
y que este hunda en nuestras lenguas
el don de la derrota.

Significa morir a todas horas:
sospechar nuestra muerte
palpándonos la muñeca.

Con las palabras sucede lo mismo,
la elipsis da pie a las cavilaciones:
Todas hieren, la última mata.

¿Pero cuál será aquella que percuta
en nuestro último lenguaje?
¿Cuál nos servirá de póstumo idioma?

También nosotros nos desarticulamos.
Somos un acto de habla que como fin
tiene el silencio: nos desvanecemos.

Decir el tiempo es decir el pulso.
Que no estamos en las últimas.

 

03.1 – OLGA BERNAD (Zaragoza 1969)

Miliciana

 

Voy a quemar el pueblo y sus iglesias.
Voy a descerrajar todas las casas,
los cofres, las malditas celosías
por donde llueve luz sobre las celdas.
Y voy a ajusticiar a los soldados:
los pondré de rodillas y de bruces,
los amaré hasta que se acabe el día
y les haré creer nuevas mentiras.

 

03.2 – OLGA BERNAD (Zaragoza 1969)

Todo

Sé desde hace algún tiempo
que ya nada sería suficiente,
salvo absolutamente todo.
Y no sé qué es todo,
no sabría pedirlo ni explicarlo,
no sabría tal vez reconocerlo.
Pero lo quiero todo.
Y no sé si sería suficiente.

 

04 – ÁNGEL GRACIA (Zaragoza 1970)

Carpe Diem

Oí decir a los muy, muy viejos
que vivos y muertos eran gemelos
de la misma floración. Minúsculas semillas
picoteadas por el sol, luz infeliz,
sílabas encadenadas por un dios idiota.
Dijeron lo que había que decir.
Los hombres yermos no engendran
lumbre, no cantan a la sal de la lluvia,
no abonan el aroma limpio
de la tierra mojada que tiembla.

Oí decir que los hombres yermos
no tienen vísceras, ni heces, ni alma.
Sólo beben agua de cardo estrellado,
y duermen en el rastrojo
sin haber saboreado la mies.

Oí decir a los muy, muy viejos
que no querían vivir ni morir,
sólo permanecer en el mismo hueco,
simplificar sus costumbres.
Los que vieron morir volverían a mirar.
Los que dieron muerte volverían a hacerlo.

 

05 – FRANCISCO LÓPEZ SERRANO (Épila, Zaragoza, 1960)

Fuera de mí no hay nada
que no sea yo mismo,
esa parte de mí
que llamo campos, ríos,
ciudades, bosques, páramos
árboles, montes, mares,
pájaros, nubes, bestias,
días, noches, estrellas.
Fuera de mí no hay nada
que no esté en mi interior,
muerte, dolor, abismo,
dicha, terror, asombro,
y esa parte de mí
a la que llamo el otro.
(De El extraño en que habito – 2020)

 

06 – ESTELA PUYUELO (Huesca, 1976)

¿Princesa en apuros?

 

La princesa en apuros corre el pestillo
ya no teme más fieras que su castillo.
Con un arma sin filo marcha a la guerra
los príncipes valientes firman la tregua.
No consiente que nadie escale sus trenzas,
ni hacerse la dormida, ni ir de bella.
Ya no compra manzanas sin conocerlas,
a los lobos persigue si hay luna llena,
los guisantes le sirven de adormidera,
y a las doce en punto se desmelena.
Desde que la princesa en apuros se hizo guerrera
hay sapos encantados que un beso esperan.

Por todo ello…

Si me ves en apuros no me defiendas
que pretendes librarme y me encadenas.
Si me ves solitaria no me acompañes
que si te echo de menos corro a buscarte.
Si me ves silenciosa no hables por mí
que en palabras ajenas jamás viví.
Si me ves llorar no me consueles
que las penas son agua que adentro duele.
Y si me ves dormida no me desveles
¡que una vez despierta hay sueños que mueren!

 

07 – CARMEN RUIZ FLETA (Zaragoza, 1978)

Que no te escondas

 

Que no te escondas.
Que no hagas como tu madre y no te escondas.
Que aprendas de ellas:
de Virginia, de Alfonsina, de Anaïs,
y sepas dar un golpe de verso
cuando la vida se ponga bruta.

(De ‘Vida doméstica’ – 2017)

 

08 – ALMUDENA VIDORRETA (Zaragoza, 1986)

Injerto

 

Has hecho de mí el cerezo aquel
que daba guinda amarga.
Vuelta en fruta dulce,
la yema de mis dedos se hace tuya,
recolectora insaciable, babosa
que todo lo devoras y lo aprietas
con la certeza naciente
de quien no ha pisado el mundo,
y yo te entrego la vida
con la desaprendida sorpresa
que en tus ojos refulge.
Nuestras manos son flores,
como el frutal del abuelo
que visitan los pájaros;
mis muñones, un injerto
de tu puñito cerrado.
La ciencia de los árboles
sin más.

 

9 – CARMEN ALIAGA (Zaragoza, ¿?)

-De Jaula de grillos-

 

¡AY, Amor en amor!
Amor de nada y de nadie,
no dejes que me pierda
en este portafolios,
en esta fría y negra
pizarrita del cosmos.
Tan grande es el dolor
de mi conciencia,
que pesa en mi costado
un edificio,
una ciudad entera
de hombres en mis hombros,
un hachazo,
una plaga.
Soy ceguera,
desuello,
última voluntad.
Espero agazapada
en el viejo pinar
el disparo de gracia.

 

10 – INÉS RAMÓN (Buenos Aires, Argentina, 1962)

Sin culpa

 

Nosotras, mujeres del siglo veintiuno,
decimos que hasta aquí.

Cancelamos
ese jardín de espanto en nuestra sangre,
ese veneno milenario que nos muerde las entrañas.

Ser culpables
se acabó.

Llevamos tiempo comprendiendo que ese estigma remotísimo
ha cebado al animal más ciego, a la jauría.

El ritual perverso del dominio
perpetuado, tal vez, por la costumbre,
se acabó.

Hemos sido infractoras, madres de la culpa, responsables de las plagas del mundo,
criaturas de sed, fatales, embusteras, expertas en hechizar al hombre,
apenas
jirones de su espuma, mujeres de labios resignados.

¿Hasta dónde se prolongará esa irracional mentira?

Mujeres del siglo veintiuno: nuestra voz
palpita en las cuerdas de la historia;
somos palabra en la palabra de una alondra calcinada en Auschwitz
y repetimos, hoy, con letras de sangre y de saliva:
«Por fin se acabó
el miedo.
Comienza la esperanza.»

 

11 – MARÍA PILAR BENÍTEZ MARCO (Zaragoza, 1964)

Do

 

Mullers
de riso nierboso
e labios mutos, desidrataus,
dó son os buesos suenios?
Ta dó fueron os buesos proyeutos?
E buesas deleras?
L’ubi sunt de Manrique
no nos amostró
que se tresbatioron
en o desierto d’a inozenzia
do denguno puede trobar-los.

 

Traducción:

Dónde
Mujeres / de sonrisa nerviosa / y labios mudos, deshidratados / ¿Dónde están vuestros sueños? / ¿Hacia dónde huyeron vuestros proyectos? / ¿Y vuestras ilusiones? / El ubi sunt de Manrique / no nos enseño / que se perdieron en el desierto de la inocencia / donde nadie puede encontrarlos.

 

12 – OMAR FONOLLOSA (Zaragoza, 2000)

Los niños no ven féretros

 

No tienen que decir:
Mi más sentido pésame.
Comparto tu dolor.
Siempre es triste perder a quien se quiere.

Los niños se divierten; quieren tener un perro;
ven a los Reyes Magos; no perdonan un postre.

Quien ha crecido
no entiende –pero acepta–
que todo es pasajero:
los ataúdes, nuevos dormitorios
que viajan al espacio,
a un cielo, a la nada.

Para ellos toda muerte
no es más que vida nueva que se ignora.

Los niños no ven féretros.
Seamos niños.

 

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