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El vientre de los espejos – (3) [IT´S A WONDERFUL LIFE]

21 febrero, 2020 - Poesía
El vientre de los espejos – (3) [IT´S A WONDERFUL LIFE]

“El vientre de los espejos” es el título de un poemario escrito por Fernando Alcaine, cuyos poemas nunca fueron publicados en papel pero que vamos a ir dando a conocer, uno a uno, en nuestro programa.

 

(3) [IT´S A WONDERFUL LIFE]

 

Di un portazo y me largué. Necesitaba respirar. Eran insoportables esos cuatro vainas -sobre todo, los gemelos-, todo el día berreando, exigiendo; acosando y acusando. Por no hablar de la maníaca de su madre, siempre tumbada frente al televisor con un bolsón de patatas fritas o comprando zarrios que olvida al poco en cualquier lugar de la casa. A los civiles se lo he dicho muchas veces: necesitaba respirar.

Tomé el coche y la emprendí a hacer kilómetros. Mientras duró el dinero, no me privé de nada: comí, bebí y follé en los baretos que me salían al paso. Cuando la pasta se me acabó, abandoné el auto en una gasolinera y me lié a andar como un poseso. Una semana entera estuve comiendo todas las ciruelas, cerezas y melocotones que me ofrecía el campo. ¡Dios, cuánto cagué en esos días y qué sensación de sed constante! En mi vida beberé tanta agua y tan jodidamente fría como la del riachuelo aquel que baja de la montaña. Cuando no pude más, me acerqué hasta el poblacho ese donde, al final, me detuvieron. Al día siguiente, como quien dice, ya trabajaba como temporero recogiendo fruta, comía en plato y dormía en cama con una mulata cachonda a la que encantaban mis mentiras.
Nunca me he sentido tan feliz. Viviendo así, a salto de mata. Por eso, cuando me vinieron los civiles con la mierda aquella del abandono familiar, yo no entendía nada. No he matado a nadie, a nadie le he dado una paliza (y no será por ganas), nunca he robado. ¿Qué coño quieren? ¿Que me pudra toda la puta vida, trabajando para llenar el pozo ciego de una casa de mierda, de una mujer de mierda y unos insoportables hijos de mierda? ¿Qué desamparo ni qué hostias? Que trabajen. Y si no quieren, que los mantenga el Estado. No se me negará que no aporto soluciones: mantengámoslos entre todos. Pero no se me obligue a apechugar sólo a mí, y mucho menos cuando nadie está dispuesto a pagarme por mi trabajo los 500 semanales, que es lo que esos inútiles necesitarían como poco para seguir cebándose. Y no se me venga con monsergas, que yo no los he educado para ser unos gandules, que no han recibido de mí otra lección que la de las 12 o 14 horas deslomándome, seis días a la semana.

Yo no pido más que respirar. Respirar el aire que me gano.

 

 

Voz: Manuel Alcaine
Música: Louis Armstrong (What A Wonderful World )

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