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Nada más que música – JAZZ III – El Swing

20 diciembre, 2019 - Música
Nada más que música – JAZZ III – El Swing

En el espacio de hoy, que dedicaremos al jazz, hablaremos del Swing, un estilo de jazz popularizado en la década de 1930 y que se caracteriza por su ritmo vivo y flexible y por estar orientado al baile.
El Swing aparece de la mano del famoso crack de 1929. A pesar de ello, o precisamente por ello, los blancos ven en el jazz una oportunidad económica ante la evidente fuente de beneficios que produce, claro que esa música había que normalizarla, o lo que es lo mismo, blanquearla.
Se trata, en definitiva, de una colonización blanca para monopolizar la popularización del jazz, que ya comienza a traspasar fronteras y que concluyó con la aceptación por la burguesía blanca estadounidense, en sus versiones más comerciales.
Fue la época en la aparecieron grandes orquestas como rosquillas, las famosas Big Band, y con ellas los grandes músicos e instrumentistas.

 


Uno de los más famosos, cuya orquesta o un sucedáneo de ella, sigue girando por el mundo, es sin duda Glenn Miller.

Hemos escuchado la famosa Moonlight Serenade interpretada por la orquesta de Glenn Miller.
Glenn Miller tuvo un final rodeado de cierto misterio. Tras la liberación de París, en la segunda guerra mundial, se le ordenó realizar una gira de seis semanas allí y en otras ciudades europeas, que ya estaban en poder de los aliados.
El día 15 de diciembre de 1944, salió en un avión monomotor desde el aeródromo de Twinwood, 50 millas al norte de Londres.
El avión desapareció en vuelo y, nunca se encontraron los cadáveres de Miller y sus acompañantes, lo que propició una serie de leyendas que le suponían vivo.
Uno de los rumores más persistentes dice que murió en un burdel alemán, apuñalado por una prostituta, aunque esta historia nunca se ha podido confirmar. La teoría más probable es que el avión fue accidentalmente derribado por bombarderos RAF sobre el canal de la Mancha.

 

 

A pesar de la desaparición del músico, la banda continuó sus actividades bajo la dirección de Jerry Gray hasta el 13 de noviembre de 1945, cuando hizo su última presentación ante el presidente Harry Truman, en Washington.
Vamos a escucharlos nuevamente en At Last

 

La primera orquesta del trompetista y trombonista Tommy Dorsey se formó con los restos de otras orquestas pero, su limpio y lírico fraseo con el trombón, tanto en las baladas como en los temas más bailables, se convirtió en una de los sonidos característicos de toda la era del swing.
Esta nueva orquesta obtuvo éxitos casi desde el mismo momento en que firmó con la discográfica RCA Víctor y contó con un gran número de los mejores instrumentistas de jazz de la época, entre ellos el trompetista Bunny Berigan, el trompetista/arreglista/compositor Sy Oliver, el batería Buddy Rich y cantantes tan famosos como Frank Sinatra. Sinatra alcanzó sus primeros grandes éxitos como vocalista en la orquesta de Dorsey y terminó afirmando que su control de la respiración lo había aprendido viendo a Dorsey tocar el trombón.
Dorsey tuvo de disolver su orquesta tras la Guerra, en concreto a finales de 1946, como otras muchas big bands debieron de hacer por culpa de los cambios en el negocio de la música producidos en esos años. Pero un disco de grandes éxitos (All-Time Hits) le permitió reorganizar la orquesta a comienzos de 1947.
Lo escuchamos en “I’m Getting sentimental over you”

 

Artie Shaw nació en el seno de una familia judía. Aprendió a tocar el clarinete y el saxofón e Inició su carrera en orquestas de baile.
En 1936 crea su propia orquesta, con poco éxito al principio. Sin embargo, las cosas cambian a partir de abril de 1937. Con una renovada composición de su orquesta inicia su camino hacia el éxito. En 1938 graba su primer “hit”: “Begin the Beguine” de Cole Porter. De marzo a noviembre de 1938, Billie Holiday es la cantante de la orquesta, lo que provoca algunos problemas en esas épocas de segregación racial , pero a pesar de todo la orquesta alcanza entonces su apogeo y se convierte en el principal rival del “rey del swing” Benny Goodman.
Hombre de espectáculo, poseedor de una considerable fortuna personal, coprotagonista de varios matrimonios y divorcios clamorosos (como el de Ava Gardner), un día decidió clausurar su brillante carrera musical. Fue en 1954 con 44 años.
Políticamente progresista, fue uno de los escasos jazzistas que tuvo problemas con el senador McCarthy y su comisión de triste memoria. Tras dos horas de interrogatorio en los que la prensa se cebó con él por sus amoríos morbosos, en 1955, decidió que América había terminado para él. Se marchó a Begur, en Girona, en la Costa Brava española durante cinco años, hasta que la fiebre MacCarthysta se apaciguó.
Fue también, y se expuso por ello, un hombre de profundas convicciones siempre contrario a la segregación racial. Un gran tipo. Este es uno de sus más sonados éxitos: “Begin the Beguine””

 

Benjamin David Goodman, más conocido como Benny Goodman, nació en Chicago, el 30 de mayo de 1909 y fue un famosísimo clarinetista y director de orquesta de jazz.
Conocido como El rey del swing, es, junto con Glenn Miller y Count Basie, el representante más popular de este estilo jazzístico e iniciador de la llamada era del swing.
Benny, que fue el noveno de doce hermanos e hijo de emigrantes judíos procedentes de Polonia, comenzó a tocar el clarinete a la edad de diez años en la sinagoga, tras lo que se unió a una banda local. Hizo su debut profesional a los doce años y abandonó la escuela a los catorce para hacerse músico profesional.
A los 20 años, y tras pasar por numerosas orquestas,se traslada a Nueva York donde trabajó como músico independiente hasta que con “Moon Glow” alcanzó el primer lugar en las listas de éxitos en julio de 1934.

 

El punto álgido de su carrera, y uno de los momentos más importantes de la historia musical de los EEUU se produjo gracias a su amistad con Lionel Hampton y Teddy Wilson, con los cuales hizo la primera actuación pública de músicos interraciales. La leyenda dice que conoció a Lionel Hampton (vibrafonista) cuando desayunaba en la cafetería donde este trabajaba como camarero, cocinero, cantante e intérprete. Junto con Artie Shaw (judío), Django Reinhardt (gitano) y Lionel Hampton (negro) se convirtió en uno de los símbolos de la apertura cultural y la tolerancia, y de cómo la música no entiende de prejuicios.

Y por alusiones, Lionel Hampton, nacido en Louisville, el 20 de abril de 1908 fue vibrafonista, pianista, batería, cantante y director de orquesta.
Hampton fue el primer vibrafonista del jazz y una de sus grandes figuras desde la década de 1930. Su estilo es fundamentalmente el del jazz clásico, con fuertes vínculos con el jazz de las big bands, esto es, con el swing.
Hampton comenzó como batería, y tocó con varios grupos hasta que, durante una sesión de grabación en 1930, a instancias de Louis Armstrong, Lionel, que ya había practicado previamente con él, tocó el vibráfono, siendo el primero en improvisar con tal instrumento durante una grabación.
Actuando con su propio grupo en el Paradise Cafe de Los Ángeles, una noche en 1936 Benny Goodman lo vio actuar. Hampton grabó con él de forma inmediata, junto con Teddy Wilson y Gene Krupa en un cuarteto que se haría famoso.
Hampton estuvo con Goodman hasta 1940, a veces tocando la batería e incluso cantando hasta que, en 1940, Lionel formó su primera big band y consiguió un gran éxito con “Flying Home”.

Otro de los músicos aludidos ha sido Gene Krupa, un afamado e influyente músico estadounidense de jazz y un gran batería de big band, conocido y reconocido por su enérgico y brillante estilo de tocar. Ampliamente considerado como el baterista más influyente y popular del siglo XX, fue el primer baterista solista de la historia.
Nació en Chicago, Illinois y comenzó su carrera profesional a mediados de la década de los años 1920. Emergió en la escena musical de Chicago en 1927, cuando fue seleccionado por la MCA para convertirse en miembro de la orquesta de Thelma Terry y Sus Playboys, entonces la más notable banda americana de jazz liderada por una mujer.
En 1934 se unió a la banda de Benny Goodman, donde su particular forma de tocar la batería le convirtió en una celebridad nacional.
En 1938, tras una pelea pública con Goodman en Filadelfia, dejó la orquesta para lanzar su propia banda, con la que obtuvo diferentes grandes éxitos junto a la cantante Anita O’Day y el trompetista Roy Eldridge.
Krupa se retiró musicalmente a finales de los años 1960, aunque tocaba ocasionalmente en público hasta su muerte por leucemia en Yonkers, Nueva York.

Un trompetista que tocó con los mejores instrumentistas y las mejores bandas fue Rowland Bernard Bunny Berigan; cornetista, trompetista y cantante estadounidense.
En Nueva York tocó en la big band del violinista Frank Cornwell, en la de Fred Rich y, entre 1932 y 1933, con Paul Whiteman. Después tocó con Jimmy y Tommy Dorsey y, finalmente, con Benny Goodman (1935).
Como músico fue un fenómeno, pero como administrador fue otro fenómeno, aunque de signo distinto. Fundó una orquesta que apenas duró un año debido a su mala gestión.
Su estilo, fuertemente influenciado por Louis Armstrong, era lírico e inventivo en las baladas, y poseedor de una gran técnica, con un vibrato muy personal era especialista en el registro grave de su instrumento.
Lo escuchamos en una versión de la famosa “Caravan”

 

Edward Kennedy «Duke» Ellington, nacido en Washington, el 29 de abril de 1899 fue un compositor, pianista y líder de su big band, y disfrutó de una carrera que duró más de cincuenta años.
A partir de mediados de los años veinte vivió en la ciudad de Nueva York, y se ganó un reconocido prestigio a través de sus apariciones con la orquesta en el Cotton Club, en Harlem, aunque su actividad no se limitó a Harlem. En la década de los años treinta, su orquesta salió de gira a Europa con un éxito considerable. Hoy es considerado una figura fundamental en la historia del jazz.
Algunos de los músicos que pasaron por su orquesta, como el saxofonista Johnny Hodges, están incluidos entre los mejores músicos de jazz de toda la historia. Ellington los unió en, casi podríamos decirlo, la mejor orquesta de la historia del jazz. Ellington escribió más de mil composiciones; en ocasiones en colaboración con otros músicos. También grabó canciones escritas por sus compañeros de banda, por ejemplo “Caravan” y “Perdido” de Juan Tizol, un músico puertorriqueño.
Su reputación continuó en ascenso incluso después de su muerte, y se le entregó un Premio Pulitzer especial por su música en 1999.
Vamos a escucharlo en una interpretación típica de Big Band: “Takethe a train”

 

Coleman Hawkins fue un saxofonista y clarinetista estadounidense. Fundamentalmente conocido como saxofonista, Hawkins es un intérprete clásico del jazz cuyo estilo se mantuvo siempre dentro de los límites del swing y del bop.
En una época en que el saxo era considerado un instrumento nuevo y no muy bien considerado, Hawkins ayudó a que desarrollase su propio sonido como instrumento asociado siempre a la música de jazz.
Hawkins era muy expresivo y técnicamente muy habilidoso. Su sonido era directo, un poco agresivo quizá en las piezas rápidas. Muy melódico y sensual en las baladas, llenas de fuerza expresiva, como «Body and Soul».

Y se acabó por hoy. Hemos revisado un buen número de grandes orquestas e intérpretes y hemos recordado un puñado de buenísimas canciones.
Espero veros a todos aquí la próxima semana. Hasta entonces, os deseo a todos un felicísimo fin de semana.
Señoras, señores, … ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES!!!

 

 

 

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