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Blas de Otero: Palabra de hombre

28 junio, 2019 - Literatura, Poesía
Blas de Otero: Palabra de hombre

Pocos poetas contemporáneos alcanzaron la popularidad y difusión que, con todo merecimiento, consiguió Blas de Otero (1916-1979) durante el tardofranquismo y los años de la Transición. Por supuesto que entonces el que dominó fue el vibrante Otero cívico, creador de un código poético compartido por esa mayoría ciudadana que iba aglutinándose en torno a la ilusión de la libertad. En cierto sentido fue nuestro primer cantautor. Pero antes de eso, durante los durísimos años cuarenta, Otero había sido un hondísimo poeta existencial que en versos desgarradores interpela a un dios distante y vacuo. Y en sus últimos años de vida –cuando más popular era- emprendió un camino muy personal de poesía de influencia vanguardista que nunca olvida su compromiso con el individuo.

 

BLAS DE OTERO: PALABRA DE HOMBRE

 


 

CRÉDITOS (Poema – Voz – Música) :

 

Presentación – Fernando Alcaine – Sad (Cello solo)
1. Luchando con la muerte – José María Burillo – Sad (Cello solo)
2. Digo vivir – Manuel Alcaine – Gaspar Cassadó – (Suite for cello solo)
3. Aquí tenéis al hombre – Jose Sampietro – Gaspar Cassadó – (Suite for cello solo)
4. Me queda la palabra – Lola Orti – Sibelius – (Theme and Variations for Solo Cello)
5. Pido la paz y la palabra – Elena Parra – Sibelius – (Theme and Variations for Solo Cello)
6. Por los Puentes de Zamora – Chus Sanjuán – Sibelius – (Theme and Variations for Solo Cello)
7. Túmulo de gasoil – Fernando Alcaine – Zoltán Kodály, (Sonata in B minor for solo cello, Op.8, mvt. III)
8. Cantar de amigo – Lola Orti y Grupo Trafulla – Zoltán Kodály, (Sonata in B minor solo cello, Op.8, mvt. III)

 

 

 

 

 

Selección poemas:

1

Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.

Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser y no ser— eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!

2

Digo vivir

Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.)
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.

Porque escribir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso, airada-
mente morir, citar desde el estribo.

Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.

Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra.

3

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos.

Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y uno.

4

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

5

Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.

6

Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba mi alma.

No por el puente de hierro,
el de piedra es el que amaba.

A ratos miraba al cielo,
a ratos miraba al agua.

Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba mi alma.

7

Túmulo de gasoil

Hojas sueltas, decidme, qué se hicieron
los Infantes de Aragón, Manuel Granero, la pavana para una infanta,
si está Madrid iluminado como una diapositiva
y sólo en este barrio saltan, ríen, berrean sesenta o setenta y cinco niños
y sus mamás ostentan senos de Honolulú, y pasan muchachas con sus ropas chapadas,
faldas en microscuro, y manillas brillantes y sandalias de purpurina,
hojas sueltas, caídas
como cristo contra el empedrado, decidme,
quién empezó eso de cesar, pasar, morir,
quien inventó tal juego, ese espantoso solitario
sin trampa, que le deja a uno acartonado,
si la plaza de Oriente es una rosa de Alejandría,
ah Madrid de Mesonero, de Lope, de Galdós y de Quevedo,
inefable Madrid infestado por el gasoil, los yanquis y la sociedad de consumo,
ciudad donde Jorge Manrique acabaría por jodernos a todos,
a no ser porque la vida está cosida con grapas de plástico
y sus hojas perduran inarrancablemente bajo el rocío de los prados
y las graves estrofas que nos quiebran los huesos y los esparcen
bajo este cielo de Madrid ahumado por cuántos años de quietismo,
tan parecidos a don Rodrigo en su túmulo de terciopelo y rimas cuadriculadas.

8

Cantar de amigo

¿Dónde está Blas de Otero? Está en medio del viento,
con los ojos abiertos.
¿Dónde está Blas de Otero? Está cerca del miedo,
con los ojos abiertos.
¿Dónde está blas de Otero? Está rodeado de fuego,
con los ojos abiertos.
¿Dónde está Blas de Otero? Está en el fondo del mar,
con los ojos abiertos.
¿Dónde está Blas de Otero? Está con los estudiantes y obreros,
con los ojos abiertos.
¿Dónde estä Blas de Otero? Está en la bahía de Cienfuegos,
con los ojos abiertos.
¿Dónde estä Blas de Otero? Está en el quirófano,
con los ojos abiertos.
¿Dónde está Blas de Otero? Está en Vietnan del Sur,
invisible entre los guerrilleros.
¿Dónde está Blas de Otero? Está tendido en su lecho,
con los ojos abiertos.
¿Dónde está Blas de Otero? está muerto, con los ojos
abiertos.

 

 

 

 

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