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Zaragoza te habla. La estación de Utrillas – II

octubre 27, 2017 - Zaragoza te habla
Zaragoza te habla. La estación de Utrillas – II

La plaza de Utrillas era una continuación de la Estación de Utrillas, tanto a efectos prácticos como legales. Tras el cierre de la línea y el abandono de las instalaciones ferroviarias a principios del año 1966, la plaza compartió la suerte de los espacios vacíos de la ciudad, convirtiéndose en un aparcadero de coches y camiones.

En los años setenta se edificaron, sobre el derribado edificio que fuera de viviendas de trabajadores de la estación a la izquierda del edificio principal, los bloques nº 1, 2 y 3 de la Plaza, en unas condiciones peculiares: como la Plaza seguía siendo de propiedad privada, los accesos públicos a esos bloques debían hacerse pasando por una propiedad privada. Tras el desmantelamiento de la histórica red de tranvías de la ciudad, sus cocheras, vecinas de la estación de Utrillas, fueron reconvertidas para albergar a la flota de autobuses urbanos que la sustituyó.

A principios de los años ochenta la plaza de Utrillas fue primero cedida en usufructo, y luego en propiedad al municipio, que procedió a adecentarla, urbanizando la zona, y colocando bordillos, papeleras, bancos, farolas, arbolitos. A mediados de esa década, los edificios de la abandonada Estación (el central, y el edificio de viviendas de su derecha) fueron catalogados, y eso evitó que en esta ocasión fueran derribados sin más.

El prolongado abandono de la estación de Utrillas conoció en 1991 una temporal “okupación”, y a mediados de esa década comenzó la urbanización y edificación a la carta de los terrenos, que incluyó un largo proceso judicial que finalizó con las denunciadas irregularidades reconvertidas en un quítame allá esas pajas. La circunstancial presencia de cigüeñas anidando en la antigua chimenea de la estación (levantada en 1925) fue precisamente el salvoconducto para evitar su derribo, si bien fue desplazada unos 80 metros de su original ubicación para dejar espacio a una nueva gran superficie comercial. Como pequeño gran recuerdo a este hecho, un cercano vial fue denominado en 1998 “Pasaje de las cigüeñas”.

A principios del presente siglo XXI, la antigua estación de Utrillas fue integrada en un entorno residencial y comercial más moderno, aseado, colorista y absolutamente descontextualizado con sus orígenes ferroviarios.

Plaza de Utrillas 1980

Plaza de Utrillas 1980 – La Plaza de Utrillas era una continuación de la Estación de Utrillas, tanto a efectos prácticos, como legales: sus propietarios eran los mismos que los de la Compañía ferroviaria. Tras el cierre de la línea y el abandono de las instalaciones, la plaza compartió la suerte de los espacios vacíos de la ciudad (aparcadero de vehículos, barrizal si llovía). En los años 70 del siglo pasado se edificaron, sobre el derribado edificio de la izquierda, que fuera de viviendas de trabajadores de la estación, los bloques nº 1, 2 y 3 de la Plaza, en unas condiciones peculiares, como peculiar era la España de aquellas prodigiosas décadas: como la Plaza seguía siendo de propiedad privada, los accesos públicos a esos bloques debían hacerse pasando por una propiedad privada. A principios de los años 80 la Plaza será primero cedida en usufructo, y luego en propiedad (a cambio de algo) al municipio, que procedió a adecentarla. A mediados de los 80 los edificios de la Estación (el central, y el de la derecha), fueron catalogados, y eso al menos les evitó terminar derribados Aún tendría que llegar una okupación, un pelotazo, un largo proceso judicial, irregularidades reconvertidas en un quítame allá esas pajas, y el siglo XXI, hasta que el grisoscuro de la imagen del Edificio Central de la Estación virara a su situación actual, más moderna, aseada, colorista, atlética y absolutamente descontextualizada. Si alguien quiere ver antigüedades de la antigua estación, deberá entrar a la cercana gran superficie comercial que fue incrustada allí. Fuente visual: www.flickr.com/photos/ferrocarril-utrillas/9604196266/in/… Proyecto GAZA (“Gran Archivo Zaragoza Antigua”).

 

Estación de Utrillas 1985

Estación de Utrillas 1985 – Del 23 al 25 de marzo de 1984 tuvo lugar la “I Muestra de Pop-Rock y otros rollos de Zaragoza” en el Pabellón Francés de la Feria de Muestras. Patrocinado por Ayuntamiento, DPZ y DGA, pasaron por él 52 grupos de la ciudad, entre ellos Ferrobós, Zumo de Vidrio, Golden Zippers, Doctor Simón y los Enfermos Mentales, Boda de Rubias, Pedro Botero… y una banda punk-rock denominada “Parkinson”. El 21 de junio de 1985, en el Cine Venecia, este mismo grupo tocó junto a IV Reich, Mas Birras, y Gastos Aparte, en el “Concierto desde el III Mundo por el hambre en Nueva York” («We Are the World» local y somarda), cuya crónica de Mariano Gistaín publicada en el periódico “El Día” un par de días después, refleja cómo de loco estaba el movido medio ambiente zaragozano de aquellos eléctricos años ochenta. Igualico al de ahora. En la imagen, un antisistémico posado fotográfico del grupo Parkinson cerca de los arcos de entrada de los abandonados Depósitos de Locomotoras de la antigua Estación de Utrillas. La fotógrafa, a la izquierda, es Virginia Espa, y el fotógrafo que los re-retrata, Mariano Alfonso. Por los huecos de los derrumbados tejados de los Depósitos, hay visual de las ventanas de los bloques de la calle Castelar-Valentín Zabala. Lo que de estos arcos no cayó por el paso del tiempo y la dejadez, fue activamente derribado unos años después. Fuente visual: Imagen amablemente aportada por Oskarskroten Bazofia-Records. Proyecto GAZA (“Gran Archivo Zaragoza Antigua”)

 

Estación de Utrillas 1985

Estación de Utrillas 1985 – Imagen panorámica de la antigua estación de Utrillas, abandonada desde 1966. Hoy esta toma habría que hacerla desde la calle Valentín Zabala, donde antes se localizaba la gran curva de acceso a la Estación en que la vía única de entrada se multiplicaba hasta en ocho viales para conducir tanto al Depósito de locomotoras (los “Arcos” de la izquierda), a los muelles de descarga de mercancías, a los andenes para depositar/recoger pasaje en el Edificio Principal (a la derecha), al cocherón de vagones, y al mar de vías del fondo de la Estación. Hacia la derecha, otras tres vías conducían al descargadero de las carboneras, donde la actual calle Bubierca. En la imagen, en primerísimo plano, soberanía de aliagas, espartos, ontinas, sisallos, y alguna que otra aspirante a capitana que verdean, aun en blanco y negro, en el espacio de tránsito de las vías del tren. Encima, magnífico y dominante, el exoexqueleto del Depósito de Locomotoras. De él emerge, axial, la Chimenea MFU con matrícula del año 1925. A su lado, el cementoso depósito de agua ya sólo como ocasional criadero de renacuajos/ranas. Sin solución de continuidad, los muros y enormes farolas de las cocheras de los autobuses urbanos que sustituyeron en ubicación y trayectos a los tranvías de la ciudad. Estos muros se retranquearon un bastante-más-para-acá, aprovechando que el Tíber pasa por Roma, ocupando el lugar de las vías del ferrocarril, de forma que cuando se construyó el Colegio Público Tomás Alvira hubo que retrasar la medianera unas decenas de metros. Gracias a eso hay una continuidad peatonal con la actual plaza de Ángel Sanz Briz. Al fondo de la imagen, los bloques del Camino de Cabaldós, antes de urbanizarse con bloques, y nuevos espacios abiertos, como la Plaza Fermín Aguayo. Fuente visual: www.flickr.com/photos/ferrocarril-utrillas/10799465686/in… Proyecto GAZA (“Gran Archivo Zaragoza Antigua”).

 

Estación de Utrillas 1989

Estación de Utrillas 1989 – Imagen tomada desde la altura de uno de los bloques de viviendas del Camino de Cabaldós, con panorámica visión del espacio urbano configurado por la Estación de Utrillas, algo más de veinte años después del desmantelamiento de la línea ferroviaria. En primer plano, los edificios e instalaciones de la estación: el edificio principal, los andenes, el mar (seco) de vías, los muelles, la carbonera, la aguada, la chimenea (en su original ubicación), los arcos del depósito de locomotoras… A continuación, las enormes cocheras de los tranvías, desmantelados doce años antes, ya sin tejados. Luego, los enormes bloques de viviendas que daban a Miguel Servet, el palacio de Larrinaga, los bloques de Castelar… Pasado, presente, y un futuro pendiente. Fuente visual: www.flickr.com/photos/ferrocarril-utrillas/9613999377/in/… Proyecto GAZA (“Gran Archivo Zaragoza Antigua”).

 

Estación de Utrillas 1995

Estación de Utrillas 1995 – Imagen del entorno de la antigua Estación de Utrillas, convertido ya apenas en un gran solar tras el derribo y desescombre de los edificios y almacenes auxiliares del complejo ferroviario. A la izquierda, restos de los arcos de acceso a los depósitos de locomotoras. Al fondo, el Camino Cabaldós y la plaza Pintor Fermín Aguayo. Dos años después comenzará la urbanización de esta zona, con la construcción de nuevos edificios de viviendas, y otra Gran Superficie Comercial más.La presencia de cigüeñas en la chimenea, cosa circunstancial donde las haya, será precisamente el salvoconducto para que se haya conservado este singular elemento del patrimonio industrial asociado a la antigua Estación, aunque para ello se la haya tenido que desplazar unas decenas de metros de su original ubicación. De no haber mediado estos simpáticos alados, se hubiera derribado, sin más. Como pequeño gran recuerdo a este hecho, se denominó en 1998 “Pasaje de las cigüeñas” a un cercano vial.Fuente visual: Foto Pilar Delgado, en AVV. San José.Proyecto GAZA (“Gran Archivo Zaragoza Antigua”).

 

Estación de Utrillas 1997

Estación de Utrillas 1997 – Desde altura, en el nº 3 de la Plaza de Utrillas, un vistazo al estado del entorno de la antigua Estación cuando ya estaba bastante avanzado el proceso de urbanización de los terrenos que la rodeaban. Ya casi terminada, a la izquierda, la gran pastilla de viviendas alabeada por Camino de Cabaldós, Valentín Zabala-Castelar, Ángel Sanz Briz y Cesáreo Alierta. Quedaba el enorme terraplén interior, en medio, que soportaría a duras penas luego a una nueva gran superficie comercial metida con calzador, por decirlo de alguna forma. Poco después se produjo el traslado de la molesta chimenea estacionaria, que edificaron antiguamente sin pensar en las medidas de los bloques que se habrían de construir después. De no ser porque tenía (y mantiene) ocupas de la familia Ciconiidae, esta chimenea hubiera sido trasladada donde el resto de estructuras y edificios de la antigua Estación, incluido su irrepetible Depósito de locomotoras (“los Arcos”). Quedaba por darle una nueva vida a los dos edificios supervivientes de la Estación, previa recuperación-dignificación. Sobre si esto así ha sido, hay diferentes opiniones. En que el resultado global es manifiestamente mejorable, hasta las cigüeñas lo ven claro, desde su aireada y despejada atalaya. Fuente visual: Imágenes Antiguas de Zaragoza. Proyecto GAZA (“Gran Archivo Zaragoza Antigua”).

 

 

 

 

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