Menu

Berta García Faet – Sintaxis de la mente

3 mayo, 2019 - Literatura, Poesía
Berta García Faet – Sintaxis de la mente

La poesía de Berta García Faet (Valencia, 1988) hunde sus raíces en la Vanguardia. El puro juego fonético, la inesperada asociación de ideas, la reflexión metapoética, la polifónica yuxtaposición de voces dibujan no tanto una realidad como una conciencia de lo real. De hecho, la íntima tensión que recorre sus versos surge del contraste entre la vulgar realidad del sujeto poético y su deseo imperioso de superarla mediante un nuevo lenguaje. Único modo de escapar de los engranajes de un mundo despiadado.

 

BERTA GARCÍA FAET: SINTAXIS DE LA MENTE

 

Ir a descargar

 

 

Créditos (poema/voz/música):

 

  1. Cortejo y sufrimiento – Jose Sampietro – Madonna
  2. El Pintor de W. Square – Jose Sampietro – Madonna
  3. Daño núm. 18 – Jose Sampietro – Arvo Pärt
  4. Ábaco e indígena… – Chus Sanjuán – Madonna
  5. Enumeración – Trafulla Teatro – Madonna
  6. Significado y significante – Lola Orti – Madonna

 

 

 

 

Poemas:

 

 

Cortejo y sufrimiento

La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica.
-Jorge Luis Borges-

Anoche agonizaste, expiraste
al depilarte las ingles. Torquemada en el bidet.
Calma, hay talco. Luego vinieron las cejas,
las axilas. También te rasuraste: pensaste
intensamente en por si acaso…
Y te flagelaste los muslos con crema hidratante
de soja y, como es natural,
llevas relleno. Enero. Tres grados. La mini
te duele. Aún hay que llegar al restaurante Lucio.
Te escuecen los ojos. Alergia. Se hinchan,
granates. Pero el rímel los dignifica.
Pestañeas despacio a lo Lauren Bacall,
y las manos te sudan: te las secas en la trenca
por si él decide darte alguna de las suyas…
Y no te ríes: hay que esconder las encías
y esas palas indomables desde siempre,
y te obstinas en ponerte tú a la izquierda,
para que no vea más que tu lado bueno,
y si te pregunta algo te aclaras la voz
y respondes débilmente. Tienes
que ser femenina y tierna. Y los tacones
de once centímetros (y cien unidades
monetarias), esos fusiles de corazones,
esos hijos de Dior, te pasean un puñal
por los pies, sanguinarios y elegantes.
Basta, piensas, basta. Y entonces te dice
al oído: estás preciosa. Así que show
must go on. Bella y ridícula, le das las gracias
con el primer beso de la noche. El carmín
no se ha borrado, tal y como prometía Yves Rocher.

 

El pintor de Washington Square

 

La bohemia es fracasar.
Quítate esa perilla, fúmate un pódium,
bébete un hielo, una ceja.
Investiga la entrepierna
de tu mejor amigo, llora sin ningún motivo.
Inspira, expira
fogonazos de mejillas.
Inspírate en una diosa calva:
ya eres todo un poeta.

Ahora intenta no morirte de hambre.

 

Daño Nº 18

 

Creer que estás embarazada
Querer sexo (querer que quieran sexo
contigo) pero pasar el viernes sola
Ponerte en el pellejo de la hermana de Celan
que nunca apareció
Ver llorar a un anciano
que ha visto un reportaje en la televisión pública
sobre el abandono de ancianos; su triste párpado
de repente
chasquea
Ir al ginecólogo y decir
creo que estoy embarazada
Desmayarte de nervios y dolor; el doctor te hipnotiza
con su insulto feroz “no sé por qué, querida,
te duele tanto este dilatador: es
para vírgenes”
Decirle a tu madre
he ido al ginecólogo
porque creía que estaba embarazada
Ah, ¿ya mantenéis relaciones sexuales completas?
Y sin precauciones, estoy decepcionada
Ver que tu madre está decepcionada tu
madre está
decepcionada
Ponerte en el pellejo de Celan
que jamás encontró a su hermana
imaginaria
Ponerte en el pellejo de Giséle porque
Celan intentó estrangularla porque
jamás encontró a su hermana
imaginaria
Querer gustarle pero él te dice
si quieres vamos a mi cuarto o a tu cuarto
Lleváis apenas 10 minutos
con los besos no te fías
de él
Querer sexo pero no fiarse
Ah, ¿Pero querías algo auténtico?
Y sin precauciones, estoy decepcionada
Me dijiste que tenías el corazón atado
al tobillo
Lo siento lo solté un momento me dormí
y se me escapó
Es un desobediente
Muy mal muy mal pídele perdón al chico
Perdón
Chico

 

Ábaco & Indígena
& César Vallejo

 

ay del ábaco, ay del cuadragésimo
clérigo pálido y
celíaco
ay del vértice, ay del último
tubérculo hambriento
o psicológico
qué haréis vosotros con el antílope triste,
con la píldora onírica de las fiestas
pletóricas
qué haréis vosotros con mi amor tan fanático,
vándalo unánime de la estadística
tétrica
yo quisiera viajar en un relámpago agrio
románico y bífido como una
herida
a lomos de un lobo o un pelícano ciego
sincero o demócrata o castillo
lejano
hacia el júbilo puro de la histeria
mesiánica
hacia el íntimo glúteo de la fístula
bélica
a la derecha del padre de césar vallejo
oh fúnebre, oh cómplice, oh espasmódico
tigre
pero ay del indígena, ay del herbívoro
y cómico esqueleto
económico
ay del pírrico y febrífugo beso
de la muerte marítima o
minúscula
qué haréis vosotros con mi cónyuge líquido
y su pestaña azul y su córnea
geodésica,
qué haréis vosotros con el pájaro sánscrito
y con los niños felinos
o sordo-cojos

yo quisiera comer ubérrimos músculos
de gárgola o uva o
diáspora
cabalgando un isósceles humilde y mozárabe
y un sulfúrico haz de
explosiones

en la selva excéntrica de la cópula
mística,
en la guerra utópica contra la náusea
inalámbrica
y limpiar el dulce vómito de césar vallejo,
oh pirámide, oh página, oh metalingüístico
miércoles

 

Enumeración (Cuestionario pre-matrimonial)

 

¿Nos vamos a vivir a un falansterio?
¿Has perdido mucho el tiempo?
¿Escribir libros tristes es adaptativo?
¿No hay cuerpo que no sea, a largo plazo, música?
¿Te drogas? ¿crees en algo?
¿eres salvaje? ¿eres anarquista?
¿Teísmo, flechas, ritos, pasos?
¿Estrías, ascuas, teína, ateísmo?
¿Has resbalado por el páramo con una décima de fiebre?
¿Ríes a carcajadas por el páramo con una décima de fiebre?
¿Escuchas el silencio histriónico de la palabra harpa?
¿Escuchas el silencio histriónico de todas las palabras?
¿Escuchas el silencio histriónico del imperativo abrázame y, verbalizándolo, me abrazas?
¿Plagian, pero mal, las palabras a los grajos?
¿Los textos de los cuervos? ¿Los cloqueos-contraseña?
¿Y el vapor, y el pespunte? ¿La diástole, el párpado?
¿Es una herida fresca? ¿Tienes mucho calor?
¿Nihilismo o pétalo?
¿Nihilismo o pétalo?

 

Significado y significante

 

se dan un beso en la discoteca de mi pre-adolescencia
y yo estoy en medio
tomando apuntes

el minúsculo vínculo de las membranas del labio
colisiona babosea me aterroriza
la unión

veo desde abajo
en un contrapicado
cómo coinciden
los bordes

no sé dónde mirar

me duele este entusiasmo
del signo lingüístico
empeñado en existir

 

 

Un pensamiento sobre “Berta García Faet – Sintaxis de la mente

FERNANDO

Puedo decir que me encanta? Sin embargo no os voy a pedir permiso para deciros que os adoro.

Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.