Menu

Nada más que libros – La perla

15 febrero, 2019 - Literatura
Nada más que libros – La perla

“En la ciudad se relata la historia de la gran perla, cómo fue hallada y cómo volvió a perderse. Hablan de Kino el pescador, de su esposa Juana y del pequeño Coyotiito. Y como la historia se ha relatado tantas veces, ha echado raíces en la memoria de todos. En ella como en todos los relatos eternos que viven en los corazones del pueblo, sólo hay cosas buenas y malas, blancas y negras, santas y perversas, sin que se hallen jamás medias tintas.
Si, esta historia es una parábola, acaso cada uno sepa darle la interpretación que le hace falta para leer en ella su propia vida. Sea como sea, cuenta en la ciudad que….”

John Steinbeck, “La Perla”

 

Ir a descargar

 

 

John Steinbeck nació el 27 de Febrero de 1902 en Salines, California y falleció el 20 de diciembre de 1968 en Nueva York. Era de ascendencia alemana, inglesa e irlandesa. Vivió en un pueblo que no era más que un asentamiento fronterizo, ubicado en una de las tierras más fértiles del mundo. Pasó sus veranos trabajando en ranchos cercanos y más tarde con trabajadores migrantes en las granjas de remolacha azucarera. Allí se enteró de los aspectos más duros de la vida de los inmigrantes y del lado más oscuro de la naturaleza humana, que luego fueron expresados en su obra. En 1919 se graduó en la Escuela Secundaria y estudió literatura inglesa en la Universidad de Stanford, pero no llegó a graduarse. En 1925 viajó a Nueva York, donde trabajó en diversos oficios. Un año después regresó a California. En 1930 se casó en Los Ángeles con Carol Henning. En esa época se trasladó a una cabaña propiedad de su padre en la península de Monterrey, en las cercanías de la ciudad del mismo nombre. Gracias a la ayuda de su padre pudo escribir sin buscar trabajo. Durante la Gran Depresión, que comenzó en 1929 y duró casi una década, compró un bote pequeño y se dedicó a las pesca, pasando grandes penurias. En 1930, su amigo y mentor, el biólogo marino Ed Ricketts, se convirtió en su maestro sobre todo en temas de filosofía y biología. Ya en 1929 escribió su primera novela “La copa de oro”, una historia de ficción histórica, basada en la vida del corsario Henry Morgan, que no tuvo el éxito esperado. Entre 1930 y 1933 produjo varios relatos cortos. En 1935 publicó “Tortilla flat” que obtuvo cierto reconocimiento. En “De ratones y hombres” de 1939, que mereció gran éxito de público y crítica, Steinbeck realiza un retrato de la clase trabajadora, tratado con gran sentido del humor, durante la “Gran depresión”. Además de novelas escribió numerosos artículos de prensa, obras de no ficción y fue corresponsal de guerra. En el año 1962, Steinbeck, recibió el Premio Nobel de Literatura por “…su escritura realista e imaginativa, combinando el humor simpático con la aguda percepción visual”. De sus novelas destacamos: “A un dios desconocido”, 1933; “Las uvas de la ira”, 1939; “El ómnibus perdido”, 1947; “Al este del Edén”, 1952; “El invierno de nuestro descontento”, 1961, etc.

 

 

La perla – Sinopsis de la novela:

 

Un humilde matrimonio de pescadores, Kino y Juana, están angustiados buscando la manera de conseguir dinero para pagar los cuidados de Coyotito, su hijo, que ha sido mordido por un escorpión. Kino encuentra en el mar la más hermosa perla, que para él significa la posibilidad de salvar a su hijo. Pero este tesoro levanta las más sucias ambiciones; primero del médico y del cura, que ahora intentan ganarse la simpatía de Kino, y después de los especuladores de joyas. Todos se ponen contra ellos. Kino y Juana huyen tras haberles quemado su choza; al final se enconden en las montañas, pero se da cuenta de que incluso allí son perseguidos y sus enemigos consiguen matar a su hijo. La decisión que toman no puede ser más obvia: arrojan la “perla maldita” al mar. Así se vuelve a la pobreza y a la pérdida de la felicidad. El objeto redentor, piensan Kino y Juana, no existe. No hay salvación posible para los humildes.

 

 

 

Esta novela es una pequeña obra maestra. Para Kino la llegada providencial de este tesoro supone la posibilidad de vivir con dignidad, de poder sanar a su hijo, de llevarle a la escuela… aunque hay un factor adverso que se ceba con los humildes: el hijo muerto por los perseguidores es como la gota que llena el vaso de la injusticia y la adversidad. La perla no sólo no da la felicidad, sino que les quita lo poco que tenían. Nos encontramos ante una obra sencilla, dulce y amarga a la vez, que nos entrega una metáfora social de un modo íntimo y secreto. Steinbeck la sabía bien porque había vivido entre los pobres pescadores, había ganado, como ellos, el sustento con el sudor de su frente y el encallecimiento de sus manos, había festejado con ellos sencillas alegrías y sentimientos, conocía de primera mano la materia de que se compone el alma del pueblo, y eso le convertía en su intérprete autorizado.
Los protagonistas de la historia son, ni más ni menos, el hombre y la mujer del pueblo que apuran hasta las heces la amarga pócima de no poder romper la trampa que los ahoga. El autor nos cuenta el drama profundo de los desventurados que tienen una única oportunidad de salir a respirar el aire de una vida libre, y se lo impide la organización de la sociedad y su misma ignorancia de cuanto no sea su estrecho mundo.

Mucho se puede hablar de esta novela y de su autor. Son grandes relatos siempre imbuidos de realismo y crítica social. Así mismo la peripecia vital de Steinbeck es, como poco, sumamente interesante. Recomendamos fervientemente su lectura, sé que la disfrutarán y apreciarán en lo que vale.

Hasta pronto amigos.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.